Proyecto de Carlos Slim en Paseo San Francisco genera dudas entre trabajadores y vecinos
Puebla, Pue. 6 de octubre de 2026. El proyecto de Grupo Carso para transformar la zona de P.º de San Francisco comienza a generar cuestionamientos entre vecinos, trabajadores y personas que frecuentan este punto del Centro Histórico de Puebla, principalmente por sus posibles efectos en materia de vivienda, empleo y gentrificación.
La propuesta presentada por Carlos Slim contempla una inversión de 4 mil millones de pesos para intervenir un polígono de más de 32 mil metros cuadrados. El proyecto incluye alrededor de 700 departamentos, destinados tanto a venta como a renta, además de corredores comerciales y estacionamientos subterráneos.
Aunque Grupo Carso ha señalado que el objetivo es recuperar espacios actualmente desocupados y favorecer el regreso de familias al Centro Histórico, persisten interrogantes sobre quiénes podrán acceder a las nuevas viviendas y si el desarrollo podría provocar un incremento en los precios de la zona.
La preocupación por una posible gentrificación también ha sido planteada por distintos actores. El secretario de Cultura de Puebla, Fritz Glockner, pidió previamente que el proyecto considere medidas para evitar que la transformación de San Francisco termine desplazando a quienes actualmente viven o trabajan en el sector.

Otro de los puntos que genera expectativas es el empleo. De acuerdo con las estimaciones presentadas por Grupo Carso, la construcción del proyecto podría generar 1,500 empleos directos y 2,500 indirectos, particularmente durante la etapa de obras. También se contempla que la actividad comercial posterior contribuya a generar nuevos puestos de trabajo.
Para quienes actualmente trabajan en el entorno comercial, la transformación representa una oportunidad para recuperar la actividad económica del lugar, aunque también existe incertidumbre sobre cómo cambiarán las condiciones para los negocios que ya operan en la zona.
El proyecto se desarrollará dentro del Centro histórico de Puebla, por lo que deberá contar con las autorizaciones correspondientes de las autoridades encargadas de la protección del patrimonio. El gobernador Alejandro Armenta ha evitado pronunciarse de manera definitiva y señaló que esperará conocer los dictámenes del INAH y la UNESCO antes de fijar una postura.
Mientras avanzan los detalles de la propuesta, el debate se concentra en determinar si la inversión logrará recuperar una zona con espacios actualmente desaprovechados sin provocar un aumento en los costos de vivienda o el desplazamiento de habitantes y trabajadores que ya forman parte de la vida cotidiana de San Francisco.






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