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Entre cuartos diminutos y reglas estrictas: la vida de los estudiantes foráneos que rentan en Puebla

  • Foto del escritor: N. Poblana
    N. Poblana
  • 12 ene
  • 2 Min. de lectura

Puebla, Pue. 12 de enero de 2026. Para muchos jóvenes que vienen de otras entidades a estudiar en Puebla, la experiencia de buscar dónde vivir se ha convertido en un desafío que va más allá del salón de clases. Habitantes foráneos —provenientes de estados como Tlaxcala, Veracruz, Oaxaca, Guerrero y Morelos— enfrentan condiciones de vivienda que impactan su bienestar, debido a espacios pequeños, reglas estrictas de convivencia y rentas que a menudo parecen más orientadas al negocio inmobiliario que a las necesidades estudiantiles.

Una de las principales preocupaciones de quienes llegan desde fuera es el tamaño reducido de los cuartos que se ofrecen en renta cerca de las universidades. Estos espacios suelen ser tan pequeños que apenas permiten instalar una cama, dejando poco lugar para estudiar o almacenar pertenencias. Además de la limitación física del espacio, muchos arrendadores imponen condiciones estrictas, como prohibiciones para recibir visitas o normas rígidas sobre horarios y convivencia, lo que puede afectar la sensación de independencia y agravar el estrés entre los estudiantes.



La convivencia con compañeros de cuarto —los “roomies”— también se ha convertido en un reto para muchos residentes jóvenes. Las diferencias en hábitos, horarios y estilos de vida pueden generar tensiones, especialmente cuando los espacios comunes son reducidos o mal distribuidos. Problemas como humedad, oscuridad y ruido dentro de las viviendas son otros factores que, según estudiantes consultados, han afectado negativamente su estado de ánimo y su capacidad para concentrarse en los estudios.

El panorama de vivienda para estudiantes foráneos en Puebla se ve además influenciado por el mercado inmobiliario local, donde zonas cercanas a campus universitarios, como Ciudad Universitaria o San Andrés Cholula, han visto una alta demanda y variaciones importantes en los precios de renta. En algunos casos, cuartos o habitaciones cerca de universidades pueden costar entre 1 500 y 3 000 pesos mensuales, dependiendo de los servicios incluidos y la proximidad a los planteles educativos, aunque también existen opciones más económicas si se busca con tiempo o se comparte vivienda.

 
 
 

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